27 mar. 2009

CULTURA Y JUVENTUD - Cap.2

Zaffaroni A y Equipo. “La cultura del siglo XXI”, en “El futuro a través de la mirada joven”. Salta: Ed. Milor 2.008.-

¿CÓMO ES LA CULTURA DEL SIGLO XXI?

La velocidad de los cambios por la revolución tecnológica (de la electrónica e informática) produce una nueva percepción del tiempo y el espacio. (Giddens)

En ninguna otra época de la Humanidad se vivieron en un reducido lapso de tiempo, cambios tan acelerados y definitivos.(Hobsbawn)

Revolución de las Comunicaciones y de los medios de transporte: Posibilidad de comunicarse a cualquier parte del mundo en segundos. Posibilidad de trasladarse y viajar en poco tiempo.

Se producen una serie de flujos que han sido denominados por Arjum Appadurai como intercambios acelerados: tecnológicos (tecnoescapes); intercambios en los medios de comunicación masiva (mediaescapes); flujos de capitales (finanescapes); traslados de personas (ethnoescapes).

Rápida obsolescencia de los objetos- Lo efímero visualizado también en el arte.

Crisis de las certezas, abandono de los grandes relatos y de la voluntad de transformar el mundo. Se postula la intención de cambiar “mi mundo”.

Transformación del trabajo humano. La estabilidad laboral, base de la inserción social durante muchos años, soporte de los lazos sociales y de un sistema de representaciones y de prácticas integrado en los códigos culturales que reglan la vida cotidiana. El desempleo y la desprotección social erosionan el modo en que millones de personas se ubican e identifican dentro de su medio social. (Castel/Margulis)

Transformación de la familia: de la familia nuclear a la posnuclear. Se pasa de un contexto institucional familiar homogéneo y estable, con la mujer centrada en el hogar y un compromiso del varón de ser proveedor del sustento apoyados en valores de compromiso, reproducción, más rápida salida del hogar paterno de los hijos. A la familia posnuclear caracterizada por la fragilidad , la diversidad, el retraso de la nupcialidad, reducción de la fecundidad. Tipo de familia monoparental, recompuesta, diversos modelos familiares son válidos, familias ensambladas. Mayor simetría de roles en la pareja, patria potestad compartida. Valores: autenticidad, placer, prolongación de los jóvenes permanencia en la casa paterna, mayor labilidad del vínculo.

Surgimiento de un individualismo que ha sido denominado “individualismo posesivo” (Mac Phearson).

Reaparecen viejos modos de estigmatización, dirigidos al extranjero, al pobre, al inmigrante, al aborigen. Surgen nuevas formas de racismo (Margulis)

Crisis de valores o crisis de la “ética del deber” (Lipovetsky: El crepúsculo del deber). Abandono de la moral rigorista, disciplinaria del capitalismo industrial y se asumen éticas del placer con inmediatez.

Posibilidades ilimitades del yo. (Narciso sin espejos-Lipvetsky)

Alteración de la relación entre generaciones. Inversión de la relación de transmisión de saberes entre nietos y abuelos.

Ante la caída del Estado benefactor y los grandes relatos el hombre se siente como librado a sí mismo, solo y aislado, de allí el surgimiento de diversas formas de religiosidad que intentan llenar este vacío. La era del vacio (Lipovestsky).

Hay un clima de precariedad. La inseguridad en diversos ámbitos de la vida cotidiana: en la ciudad por miedo físico, inseguridad en el empleo, inseguridad en los ingresos, inseguridad en la movilidad social.

Se abandono la idea de progreso, hay un desencanto, una ausencia de sentido. Surge la desconfianza en la ciencia y la tecnología.

El joven es tomado como modelo. La juventud es más que una edad, es un estado de ánimo, una estética. La sociedad se vuelve adolescente queriendo pertenecer al territorio joven donde todos quieren vivir o pertenecer indefinidamente.

La juventud signo, la capacidad de portar esa condición simbólica se transforma en mercancía, se compra, se vende, e interviene en el mercado como vehículo de distinción y legitimidad.

Una de las prácticas más valoradas por los ciudadanos es el consumo, la sociedad se diferencia y distingue por éste. Mientras la parte integrada de la sociedad realiza su práctica de consumir, hay dos grupos que no lo pueden lograr: los excluidos y los nuevos pobres, con gran capital cultural pero desprovistos de ingresos. Pasaje del ciudadano del Estado de Bienestar al ciudadano consumidor (García Canclini).

ESPECIFICIDAD DE LA CULTURA JUVENIL URBANA

La cultura del “ya fue” que indica una crisis de la temporalidad, de lo histórico y de la proyección a futuro. “Siento, luego existo”.

El imperio de la moda en la forma de ser y hacer, todo se gasta y nada perdura y con la estética del fragmento.(B.Sarlo).

La imagen corporal se convierte en un ideal que congrega gran parte de las energías vitales copiando modelos transmitidos por los medios de comunicación masiva.El imperativo del cuerpo perfecto y la delgadez extrema dan lugar a patologías particulares: bulimia, anorexia, suicidios.

Se afirma la tendencia al protagonismo de los sujetos que se reúnen para actuar en defensa de sus intereses puntuales e inmediatos que inciden en su vida cotidiana (por ejemplo: defensa del medio ambiente, preservación de espacios verdes, reacción frente a pretendidos avances inconsultos de reglamentaciones o modificación en la tasa de impuestos).

Los referentes: ausencia de referentes normativos generales y también de un horizonte utópico, seleccionan –cuando reconocen tener algún referente- un determinado “marco-modelo” en ejemplos provistos por una multiplicidad de otras formas de expresión ((N.Lechner), que le sirven de encuadre. Por ello es que los referentes reconocidos generalmente pertenecen a grupos musicales o son ídolos del deporte: en ambos casos con una permanencia limitada en la memoria colectiva como tales.

La construcción de ídolos es producto de pasiones efímeras, elecciones temporales típicamente individualistas que contribuyen a definir una preferencia subjetiva que busca, en definitiva, afirmar una personalidad, una identidad en oposición a la influencia del medio familiar. Este fenómeno, si bien se ha repetido desde el surgimiento de los ídolos cinematográficos, se ha intensificado recientemente con la planetarización de las comunicaciones. Pero, por otra parte, esta situación es propia de los jóvenes, porque es en esta etapa cuando la entrega afectiva sin limitaciones es posible: el paso de los años inhibe en los sujetos la posibilidad de adhesiones incondicionales.

Personalizan las relaciones con las cosas los jóvenes personalizan sus relaciones con las cosas; por ello es importante en la oferta de los objetos de consumo –una determinada marca, un color, un diseño-, porque son esos y no otros los que generan la adhesión en los jóvenes. Por lo demás Los jóvenes son fieles a “esa cosa” pero tal como es, no con variaciones; y su fidelidad dura exactamente hasta el momento en que deciden cambiarla sin mayores explicaciones. Este fenómeno frecuentemente no es comprendido por los adultos cuando rechazan el marquismo de los jóvenes y se esfuerzan en demostrar que una zapatilla o un jean es igual a otro, sólo que con otro nombre y generalmente con otro precio.

El rock como lenguaje universal de los colectivos jóvenes urbanos, donde se resaltan valores simbólicos globales que permiten a jóvenes de todas las naciones considerarlos como propios en sus culturas. Las identidades nacionales que se habían configurado históricamente en relación con los territorios (...) se construyen alrededor de valores culturales globales. Esto ocurre con la música rock,

Los recitales y la grupalidad Otra característica de los jóvenes es la práctica de reunirse en recitales. Esta actividad va más allá de “ir a escuchar” tal o cual banda o música. Se asiste a los recitales buscando la construcción de un espacio simbólico, sin fronteras, sustentado sólo por la interacción entre iguales. Hay una forma de presentarse en los recitales que tiene que ver con la indumentaria pero que se complementa con una forma de interacción particular.

Ser joven es girar en torno a la música: (Monisvais, Carlos)

  • De la música se esperan las revelaciones.
  • Escuchar música es comprender lo inexplicable.
  • Los estremecimientos, asirse a las vibraciones.
  • La construcción de los escenarios de la imaginación.
  • El viaje por las épocas.
  • La sensación de apresar el tiempo.
  • De ser contemporáneo de la sensibilidad radical.
  • El baile incorpora al cuerpo a un proyecto estético.
  • Los gustos van del heavy metal a la cumbia; de la electrónica al gangasta rap.
  • Cada ciudad es un muestrario de corrientes musicales con los estilos de vida adjuntos.
  • La cumbia le concede a la coreografía el lugar del ritual perfecto, lo techno está hecho de repeticiones por la monotonía de la música.

Las ideas-fuerza de los padres de nuestros jóvenes en estudio, tales como el compromiso político, la militancia, los grandes referentes políticos e intelectuales, han perdido trascendencia en el ámbito de su cultura

Esta sociedad caracterizada por el ritmo clip produce un cortocircuito en la alienación que permite a los sujetos una “desimplicación” y ... una distancia divertida hacia los medios, fenómeno que se evidencia en el zapping permanente que hace el joven espectador frente a la TV mostrando su libertad y su no dependencia frente a las diferentes propuestas del medio.


LA IDENTIDAD JUVENIL

La identidad se gesta en este doble movimiento des-historizador y des-territorializador que atraviesan las demarcaciones culturales. Deslocalizadas las culturas tienden a hibridarse como nunca ocurrió en el pasado. Dentro de estos procesos sobresalen: la devaluación de la memoria, la hegemonía del cuerpo, la empatía tecnológica y la contracultura política...

Devaluación de la memoria que todos vivimos pero mientras los adultos la sentimos como una mutilación, la gente joven la siente como la forma misma de su tiempo. Un tiempo que proyecta el mundo de la vida sobre el presente, un presente contínuo cada vez más efímero (N.Lechner)”pág.32 y 33. En este sentido García Canclini coincide con Lechner al afirmar Hay como un exaltación de un presente incesante con poco pasado y poco futuro.


Sus características
:

Cultura de la fragmentación: identificación de los adolescentes con los relatos fragmentados del video, el último cine y la TV. Comunidades hermeneuticas. (Martín Barbero. Pág 33, 34)

Hegemonía del cuerpo: habla de la contradicción cultural entre una economía del cálculo, el ahorro y el rendimiento y una cultura del hedonismo, la experimentación y el derroche. El cuerpo convertido en espacio de cuidado y experimentación principal, que devalúa el mundo del trabajo como eje de la vida y de la riqueza y su transformación en estimulación sistemática de los deseos inmediatos, la pasión del ego, la felicidad intimista y materialista.

La empatía tecnológica. Facilidad para los lenguajes de las tecnologías, plasticidad neuronal. Juegos interfaz, complicidad expresiva y oralidad secundaria.

La contracultura política graffiti callejero y estridencias del rock. En el rock se hibridan hoy los sones y los ruidos de nuestras ciudades con las sonoridades y los ritmos de músicas indígenas y negras, y las estéticas de lo desechable con las frágiles utopías que surgen de la desazón moral y el vértigo audiovisual. Pág 35-36.

CONSUMOS CULTURALES

El consumo cultural ha pasado da ser una variable fundamental tanto que, para muchos autores, la forma de apropiación de los bienes culturales, elementos constitutivo del imaginario colectivo, define a los grupos sociales. Así entonces, éstos pueden diferenciarse según el tipo de consumo cultural, su forma, sus posibilidades más o menos inmediatas, su calidad y su cantidad.

El consumo cultural se ha transformado en la variable por excelencia que diferencia a los grupos sociales: los jóvenes y los viejos, los ricos y los pobres, los afortunados y los postergados.

Consideramos que por lo expresado podrá categorizarse el consumo cultural en los siguientes pares de opuestos:

Cosmopolita/ Entrega de Oscars

Localista aislado / Festival de Cosquín

De rápida satisfacción / rápido acceso al consumo de bienes

De postergación recurrente / exclusión del consumo

privado(de oferta restringida) / consumo exclusivo

público / de oferta multitudinaria-acceso popular

de contacto directo / asistencia a espectáculos puntuales

domiciliario / audiencia massmediática


Los grupos sociales diferenciados por consumos culturales evidencian una gran concentración de posibilidades en sectores reducidos de la población, quedando por el contrario amplios sectores marginados de la posibilidad de acceder a dichos bienes culturales.

Las leyes del mercado prevalecen en el ambiente de la oferta cultural y el consumo ha quedado circunscripto a quienes pueden pagarlo. La cultura se ha industrializado y se le aplican los mismos valores que a la economía. Los espectáculos artísticos se han vuelto show bussiness. La cultura es espectáculo y en este panorama de mercantilización de la cultura es donde el valor de una manifestación se mide por la cantidad de público que asiste o por la recaudación que produce. Aquí es donde ha surgido una nueva oferta cultural, que genera a su vez un consumo cultural muy puntual. Esta nueva forma es lo que se define como “cultura shopping”.

La cultura shopping es la cultura de los ’90. Una cultura pasatista, que necesita de golpes de efecto; una cultura en estrecha relación con los medios de comunicación, una cultura aparente, una cultura massmediática. Una cultura –tal como lo expresa Oscar Landi- vivida en plena aceleración de la circulación de bienes.

LA POLÍTICA, LOS VALORES SOCIALES, LA RELIGIÓN, LOS ÍDOLOS, EL TRABAJO Y LA SALUD

Emilio Tenti Fanfani y Ricardo Sidicaro en su investigación sobre los jóvenes argentinos señala que la política ha perdido en la Argentina atractivo para la mayoría de la población, demostrado en el desinterés que los jóvenes manifiestan en relación a actividades políticas, siendo asociada la política con prácticas de corrupción.

Otro ejemplo es el problema de la desocupación, donde el trabajo necesidad cultural y económica que construye la integración social, resulta un bien escaso que genera en los jóvenes inseguridad en cuanto a su futuro y la posibilidad de crecimiento personal.

Algunos de los datos aportados por la encuesta acerca de los jóvenes y su realidad son los siguientes:

Los valores sociales

Se desprende de la investigación realizada un desfasaje entre lo que los jóvenes aspiran a ser en la vida y lo que ellos perciben que la sociedad privilegia para valorar una persona. Mientras ellos privilegian la solidaridad (52%) y la inteligencia (49%) sienten que la sociedad actual valora a las personas en función del éxito económico.

Un alto grado de rechazo a la corrupción se registra entre los jóvenes, ya sea ésta ejercida por funcionarios públicos o ciudadanos corrientes. Esto puede observarse en el hecho de que, entre las actitudes que se consideran éticamente más despreciables, el político que malversa dinero público es mencionado por el 78% y el funcionario que coimea por el 66%. Recibe también un alto nivel de desprecio moral el traficante de drogas (73%).

La religión

Como en el conjunto de la población nacional entre los jóvenes la religión católica es la que concentra mayor pertenencia (85%), un 7% dice no pertenecer a ningún culto, un 3% son evangelistas, el 1% protestantes un otro judío y el 2% practica otras religiones.

Sin embargo la asistencia a oficios religiosos sólo alcanza el 17%.


Los ídolos

Un 41% dice no tener ídolos. Del 59% restante un 46% admira a cantantes y músicos.

Las hipótesis que se han desarrollado en la investigación son las siguientes:

La principal aspiración de vida es lograr un buen nivel de vida a partir de un trabajo estable y seguro.

Los valores y aspiraciones de los jóvenes no coinciden con aquellos que la sociedad premia y valora.

Los roles y prácticas más condenadas por los jóvenes son los que se asocian con conductas colectivas: el uso inadecuado de recursos públicos “la corrupción”.

Las instituciones escolares son las más implicadas en la construcción de la condición infantil, adolescente o juvenil.

La actitud crítica crece con la edad y adquiere cierta significación cuando los jóvenes alcanzan el nivel medio y la universidad.

Las relaciones entre menores y adultos pueden caracterizarse por grados diversos de conflictividad

Este estudio nos permite apreciar algunos aspectos de la cultura de los jóvenes argentinos: el trabajo y la salud.

En relación al trabajo se puede apreciar que “ellos privilegian la trascendencia hacia los demás por sobre la afirmación de sí mismos”(Kornblit,A.pág.109), lo que ubica a los jóvenes en una cultura que valoriza los rasgos colectivistas por sobre los individualistas y las orientaciones cooperativistas (sobre todo en contextos sociales densamente entretejidos, característica de áreas rurales, de países menos desarrollados y de culturas que valorizan las relaciones personales).

Se aprecia además que los jóvenes de la muestra valorizan el criterio de meritocracia en cuanto a la retribución salarial y el aspecto relacional en el ámbito laboral.

La libertad parece ser un valor más apreciado que la igualdad, es decir que se tolera más la desigualdad que la prohibición.

Los jóvenes buscan en el trabajo sólo lo que éste les puede dar y “que ello no es autorrealización”. Es decir que tratan de construir su identidad sin pasar por categorías colectivas y a partir de experiencias vitales que sobrepasan el marco de lo laboral (Molitor, 1993).

La noción de individuo y la de actor ceden paso a la de sujeto (Touraine, 1988) que supone una distancia de los individuos y grupos respecto a las instituciones e ideologías. Se trata de construir el sujeto a partir de la búsqueda de sí mismo y a través de diversas experiencias.

El trabajo es considerado un valor instrumental y no de realización en sí mismo, el estudio si proveería de una satisfacción intrínseca.

Persisten en la cultura de los jóvenes elementos del modelo de la sociedad industrial junto con fragmentos de nuevas normas en formación, entre ellas aquellas que atribuyen las condiciones de autorrealización y creatividad al ámbito de la vida privada, al espacio ocupado por el no-trabajo.

Con respecto a la salud “ un 23% de los jóvenes experimentan un grado considerable de estrés psicosocial, especialmente en relación con sus condiciones actuales de existencia, si bien en su mayoría se siente apoyados por sus padres y amigos” (Kornblit, A. pág. 113).

La cualidad de las relaciones interpersonales aparece como uno de los determinantes del estresLa búsqueda de gratificación inmediata nos lleva a pensar en la falta de expectativas y proyectos a futuro (sostenida por las 2/3 partes de los jóvenes alcanzados por el estudio).

construye una desesperanza en relación a sus posibilidades futuras.

Un 30% de los jóvenes se muestran indiferentes hacia los demás y centrados en sí mismos, sólo un 5% aparece como deseperanzado.

Algunos jóvenes platean la salud como órgánica, otros como salud mental y el resto como integración cuerpo-mente.

1/3 piensa que la salud es ausencia de enfermedad. el resto asume una posición más activa señalando que es la adopción de conductaas saludables 41% o evitación de conductas de riesgo 21%.

Las cuestiones de salud que más preocupan son el Sida 88%, la drogadicción 37%, el cólera 26% el alcoholismo 17% y el cáncer 17%.

Respecto del tema Sida, su preocupación en el segmento juvenil alcanza niveles mayores que en países donde es más alta la prevalencia de la enfermedad -tal el caso de EEUU y Francia- sin embargo en lo que se refiere a preocupación en lo personal esta cae en un 50% lo cual indica que se considera que el Sida, como problema de salud, implica un riego para otros más que para uno mismo.

Las temáticas que más preocupan a los jóvenes en relación con la salud en sentido amplio son las adicciones, las enfermedades mortales (Sida-cancer-), y los ideales; dentro de ellos la belleza, la felicidad y la amistad. Las que menos preocupan según A.Kornblit son los problemas corporales, el esparcimiento, los problemas mentales y la política y represión.

Los perfiles de jóvenes que surgen del estudio se relacionan con diferentes formas de inserción social.

En cuanto al trabajo hay cierta homogeneidad, se lo ve como medio de inserción social, destacándose su valor instrumental y la valoración de las relaciones personales en los ámbitos de trabajo. No obstante hay quienes sostienen la “cultura del trabajo”.

En cuanto a la salud pueden ser distinguidos los jóvenes a) ‘organicistas’, b)’los preocupados por temáticas sociales e individuales, c)’ los sobreadaptados’ y d)’los preocupados por situaciones de riesgo de los jóvenes’.

Existe un marcado perfil diferencial relacionado con el género que se expresa tanto en salud como en trabajo.

En relación al trabajo las mujeres dan mayor importancia a los factores relacionados con el ambiente laboral y dentro de él a que se las respete.

Se muestran más interesadas por trabajar en algo que les guste y a poder ejercer responsabilidades. Participando en mayor grado en la ‘cultura del trabajo’.

Los varones valorizan más aspectos instrumentales del trabajo: el salario y la inserción social.

En cuanto a la salud, los varones se muestran más interesados por lo orgánico mientras que las mujeres se vuelcan hacia lo fisiológico, la sexualidad. Relacionan la salud con aspectos psicológicos, cognoscitivos, afectivos, recreativos, de patologías psicosociales, el progreso, el futuro. Coincidiendo sus elecciones con el rol de cuidadoras de la salud que se les adjudica culturalmente.

Los jóvenes alcanzados por el estudio comparten un elevado grado de apoyo social de la familia y de la red de amigos. En caso de sectores sociales menos favorecidos se restringe a la familia.

Conclusiones del estudio

Comparando los datos obtenidos con otros estudios:

Existen dos grupos de jóvenes:
1) aquellos escépticos en relación al espacio social, pero no desesperanzados en cuanto a posibilidades individuales en el futuro.
2) aquellos en que el escepticismo abarca ambos ámbitos.

En cuanto al imaginario de los jóvenes de sectores medios:

A.

  • El futuro es visto como incierto, pero con expectativas positivas en cuanto a cada sujeto.
  • Se otorga valor central al trabajo, pero instrumentalmente, no como realización personal.
  • Principio de vivir la propia vida y también orientarse hacia lo social.

B.

  • Las causas de los acontecimientos vitales son atribuidos al azar, al destino o a factores personales, pero no a condiciones sociales.
  • Las perspectivas se centran en el presente.
  • Postergan en lo posible su ingreso a la vida adulta.
  • Son realistas en relación al mundo que los rodea y sus perspectivas futuras.
  • Se sienten apoyados socialmente por sus familias y red de amigos.
  • No niegan la sobredetermincación de lo social sobre sus vidas pero piensan que los males de la humanidad siempre existieron y que no pueden cambiarse.

Los jóvenes evidencian los cambios culturales en su apropiación de las nuevas tecnologías, en el predominio de la imagen, expresando más en el nivel de los signos que en el accionar sobre el mundo su apetito de identidad.

La política, la participación, el cambio

En una circunstancia exclusión económica que modifica la proyección de un futuro y la inserción en el mundo del trabajo es que los jóvenes ingresan como nuevos actores sociales.

La escasa participación política indica un fuerte descreimiento en los canales tradicionales de la democracia representativa. Su disconformidad es expresada a través de la transgresión estética y la rebelión simbólica. Asimismo manifiestan poco entusiasmo por participar en la construcción del por-venir. Estamos viviendo algo más radical que la despolitización, se trata de una desintitucionalización. Los jóvenes no están interesados en tomar iniciativas de transformación estructural en la organización social.. Entonces se produce un doble desencuentro entre instituciones gubernamentales que tienen por tarea ocuparse de los jóvenes, proveer lo que el mercado laboral no ofrece, lo que la familia desatiende o lo que la escuela deja de dar y jóvenes que no se sienten del todo descontentos con todo este desorden.(García Canclini).

Hay cierto disciplinamiento moral por ciertos modos de organización económica, que no es conformismo, el conformismo es otra cosa, e implicaría un posicionamiento ético y sociopolítico. Hay como un exaltación de un presente incesante con poco pasado y poco futuro, una combinación extraña con estructuras de larga duración que rigen la economía. (García Canclini)

VISIBILIDAD SOCIAL Y DENSIDAD CULTURAL DE LA JUVENTUD (Barbero)

La sociedad hace una construcción social de lo joven. “Como dice Beatriz Sarlo “el mercado está en la curva en que se cruzan el peso descendente de la escuela y la hegemonía ascendente del consumo” Como realiza el mercado esta inversión de sentido?

Pone en juego:

  • El valor positivo que ha adquirido lo joven y la experiencia de identidad social (de lo in- maduro irresponsable etc, pasa a significar la matriz de un nuevo actor social.
  • La conversión de la juventud en elemento constitutivo de identidad.
  • La conversión de lo joven en el paradigma de lo moderno, permanente novedad.
  • La juventud es convertida en un actor clave del consumo, las nuevas sensibilidades se transforman en materia prima de experimentaciones audiovisuales y narrativas. Operación de mercado que realiza la publicidad.
  • Lo joven es identificado con lo moderno no sólo en la innovación sino en el sentido débil postmoderno. El joven moderno significa lo fresco, lo espontáneo, lo informal, sobrevalorización del cuerpo, imaginario que obsesiona a los viejos haciéndolos soñar con la hormona milagrosa que renueva los tejidos, lubrica las arterias y potencia la atracción erótica.
  • Capacidad del mercado para descifrar el sentido de lo que en este tiempo de cambios carga de simbolización a la juventud.

Esta ruptura generacional a que nos enfrentan los jóvenes descoloca y desautoriza jerarquías y segmentaciones en que se basan muchos saberes y eso da más miedo que los cambios mismos. (M.Barbero Pág. 29 a 31)

Reflexiones de M. Mead acerca de la nueva cultura, otra cultura

Mead habla del surgimiento de un nuevo tipo de cultura en la sociedad contemporánea de la revolución electrónica, para ello contrasta dos tipos de cultura, la de la sociedad norteamericana y la que vivió como antropóloga. Llama posfigurativa a aquella cultura en la que el futuro de los niños está por entero plasmada en el pasado de los abuelos, convencidos de que la forma de vivir y de saber de los ancianos es inmutable e imperecedera.

Llama cofigurativa a la cultura en la que el modelo del comportamiento de los contemporáneos les permite a los jóvenes introducir algunos cambios en el comportamiento de sus mayores.

Por último llama prefigurativa a una nueva cultura que ella ve emerger en la década del 70 en la que los pares reemplazan a los padres, instaurando una ruptura generacional sin parangón en la historia, mostrando un cambio en la naturaleza del proceso. Aparece una comunidad mundial en la que hombres de tradiciones culturales muy diversas emigran en el tiempo, “inmigrantes que llegan a una nueva era, algunos como refugiados y otros como proscriptos, todos compartiendo las mismas leyendas y sin modelos para el futuro. El aprendizaje está fundado en la propia exploración que los habitantes del nuevo mundo tecnocultural hacen de la visión, de la audición, del tacto, de la velocidad.

Los jóvenes son el punto de emergencia de una cultura a otra, que rompen con la cultura basada en el saber y la memoria de los ancianos como con aquella en que sus referentes tendían a variar y recoger cosas de sus padres y abuelos.

“Es en el debilitamiento social de los controles familiares donde se inserta el des-ordenamiento cultural que introduce la televisión. Pues ella rompe el orden de las secuencias que en forma de etapas/edades organizaban el escalonado proceso del aprendizaje ligado a la lectura y las jerarquías en que éste se apoya. Y al deslocalizar los saberes, la televisión desplaza las fronteras entre razón e imaginación, saber e información, trabajo y juego.” (Pág 29Barbero,M)

LOS JÓVENES COMO UNIVERSO DE APLAZAMIENTO

Los jóvenes son considerados por Carlos Monsivais como universo del aplazamiento, en tal sentido señala que Si hay algo que distingue a los jóvenes de hoy es el sitio otorgado al empleo, el punto culminante de la felicidad asediada y las zozobras del día entero”. Todos los empleos son terminales, el empleo fijo es una especie en extinción.

Los jóvenes sin empresa o sin secretaría de Estado que heredar, gastan en transportarse tres o cuatro horas diarias, llaman ritualmente para oír la fórmula sagrada “hable en quince días”; se acomodan con lo que caiga, dan vuelta sin fin por las fábricas y las oficinas en espera del mínimo chance, delinquen como si trabajaran. Pertenecen desde antes al universo del aplazamiento. Todo se les aplaza menos el llamado al sacrificio.

La religión

La religión juega un papel importante en las manifestaciones de los jóvenes, no en su comportamiento sino por la multiplicidad de creencias, la conversión, la idea ancestral, el camino a Damasco, “si renuevo mis creencias resucito. La Iglesia tradicional lanza campañas contra la New Age hace exorcismos, el desarrollo espiritual se asume como otra movilidad social al alcance.

Se arraiga la secularización y el ateismo funcional. Los jóvenes dicen: soy creyente pero a sus horas y sin consecuencias en mi conducta. Infunde más confianza lo apocalíptico, lo inminente de la catástrofe, que la confianza en el Paraíso.

Lo insoportable es la realidad despojada hasta lo último de falta de producción. Para los jóvenes, los efectos especiales son la abolición de la masificación y el máximo incentivo de la fantasía.

Se comprueba el axioma:

Donde cesa la movilidad social, en alguna medida y gracias al despliegue de necesidades y la voluntad, emerge la movilidad cultural, algo comprobable en América Latina. El fin de la movilidad social humilla a un sector inmenso de jóvenes, pero el ascenso de la movilidad cultural, para una minoría la oportunidad compensatoria

“Aquí por cultura no entiendo la versión antropológica, sino el conjunto de valores artísticos y humanísticos apreciados por las generaciones y renovado periódicamente”

Sic. Pág 134, Monsivais

LOS JÓVENES Y LA VIOLENCIA

Fue Alonso Salazar uno de los primeros que se dedicó a investigar el mundo de las pandillas juveniles urbanas desde la cultura, los resultados de dicha indagación se encuentran en ”No nacimos pa´ semilla”. Bogotá CINEP. 1990). Asimismo F.Giraldo y H.López en un excelente trabajo denominado “La metamorfosis de la modernidad” argumentan que el marginado de los grandes centros urbanos es el reflejo, tal vez más importantes del hedonismo, del consumo y de la cultura de la imagen, de la drogadicción, en fin, de la colonización del mundo de la vida por la modernidad”

Martín Barbero fue uno de los primeros investigadores que alertó sobre el malentendido que asocia juventud con amenaza social, desviación y violencia, señalando que sólo la investigación que integrara la dimensión cultural en la investigación social podría obviar los sesgos discrminatorios y estigmatizadores.

LOS AGRUPAMIENTOS JUVENILES VIOLENTOS

Las maras son agrupaciones que controlan el corredor migratorio entre América Central y EUA han construido un orden paralegal que atrajo a miles de jóvenes carentes de referencias simbólicas.

El área temática se refiere a violencias juveniles, instaladas en el debate público y en el imaginario social demonizando y criminalizando a priori a ciertos jóvenes, preparando a la opinión pública para soluciones autoritarias en detrimento de la democracia y de la opinión pública.

“Sin contextualización histórica, sin un análisis de los efectos de las políticas de inspiración neoliberal en la región, resulta explicable que la mara se haya convertido en el emblema de la violencia brutal”(71)

Antecedente de la investigación de R.Reguillo es el libro “Por sí mismos. Un estudio preliminar de las “maras” en la ciudad de Guatemala” dirigida por Denorah Levenson, asistida por Nora Marina Figueroa y Marta Yolanda Maldonado, 1988.

Fuente y antecedente acerca de las nuevas expresiones de las culturas juveniles y la búsqueda de agrupamientos para construir identidades, referentes, sentido de pertenencia y formas de respuesta a la incapacidad de las instituciones modernas (escuela, iglesia, el trabajo, la familia) de ofrecer alternativas a la crisis, tanto estructurales como de sentido que a finales de la década de los 80 iniciaron la espiral de precariedades y colapsos ”que apadrinaron la creciente escalada de violencias juveniles que hoy ocupan un lugar central en las agendas públicas(72)”

Las autoras de la investigación definen a la mara como una combinación de rasgos de antiguas pandillas de delincuentes y de los grupos políticos anteriores a los ochenta, lo que la hace una expresión de clase.

2 Cuestiones Relevantes

Este tipo de agrupamento suge de dos cuestiones relevantes: laderrota de las luchas políticas de los 70 y principios de losl ´80 que es interpretado por Rossana Reguillo como de fracaso aparente.

Ambivalencia de estos colectivos juveniles, recuperando las tradiciones democráticas de lucha y reivindicación ciudadana,

Rasgos clave para entender nuevos agrupamientos juveniles

Componente urbano en ciudades empobrecidas pero maquilladas de modernidad.

  • Expansión del “evangelismo” fuerte crecimiento de la feligresía juvenil.
  • Alfabetismo funcional, abandono temprano de la escuela.
  • Desempleo generalizado.
  • Búsqueda de respuestas al choque entre aspiraciones con las condiciones objetivas y reales alejadas de las trayectorias estables del proyecto moderno de reproducción social.

La mara, la banda, la clica, el crew se convirtieron en alternativas de socialización y pertenencia, en espacios de contención del desencanto y el vaciamiento del sentido político, buscando respuestas a la incertidumbre creciente del orden neoliberal que ya anunciaba su rostro feroz en los ´80.(Reguillo 1991-2000).

Consecuencias del neoliberalismo

  • La pobreza estructural.
  • Repliegue del Estado benefactor.

Múltiples fracasos de la escuela: como instancia garante de la incorporación social; como espacio de socialización o como escenario para la formación de ciudadanos.

La mara como síntoma, como expresión del malestar contemporáneo, que ante la insuficiencia de lenguajes se expresa en lo criminal.(77)

Este síntoma social proyectado sobre sobre un imaginario social sin proyecto colectivo y de pacto social, declive de las instituciones, perseguido por la pobreza y la ausencia de un orden inteligible. “La mara se instala en un vacío de legitimidad, de hegemonía en el sentido gramsciano, desafiando la legalidad pero al hacerlo confronto una ausencia, no una presencia””En su avance señala las áreas más vulnerables del proyecto social y provoca en los poderes fácticos la respuesta autoritaria que pretende llenar la ausencia de legitimidad con una dosis redoblada de legalidad” (77).

La mara opera transnacionalmente pero fundamentalmente de manera translocal, que no se asemeja al vagabundo de Bauman y mucho menos al turista global(sale y regresa cuando quiere). Se trata de la emergencia del migrante, que a caballo entre la figura de, emigrante y del inmigrante construye su propio proyecto de vida en un nomadismo translocal. La novedad de la mara es que lleva su territorio a cuestas y la capacidad de establecer vínculos de estabilidad relativa allí donde se asienta. Movimiento permanente hecho de pactos contingentes y peligrosos constantes, que apela a la idea de una estructura imaginada de orden superior que rodea y protege al individuo y toma cuerpo en la acción violenta y subversiva.

Migrantes translocales, los integrantes de la mara no se circunscriben a ningún territorio porque fueron deshechados y ese desarraigo es su principal fortaleza, ya que es portadora de aprendizajes significativos sobre los múltiples modos de gestión de lo contingente.

Esto construye LA MARA con las siguientes características:

  • La vida loca.
  • El rompimiento con la norma.
  • Corrimiento de los límites.
  • La afiliación al exceso.
  • Una vida con sentido que desborda la norma.
  • Una imagen positiva del poder del yo que produce acontecimientos.

No tienen nada que perder, salvo la vida, devaluada por haber sido arrojados a la miseria -deshechados-de la mano del capitalismo depredador.

Formas de Operar

Bajo una Lógica cultural y no con un parámetro legal. Destroza la oposición binaria legal-ilegal, ya que opera con una lógica paralegal. Lo que para la norma, la ley o sentido de lo permitido, es estado de excepción en la mara es cotidianeidad.

El nomadismo translocal

La mara es una organización que no opera solo transnacionalmente sino y fundamentalmente translocalmente, esto califica en su accionar a los actores excluidos. Este nomadismo no es asimilable al vagabundo de Barman (1999) quien transita sin poder acomodarse ; y la del turista global: que siempre tiene la posibilidad de retorno.

En los países periféricos este desarrollo teórico debe incluir:

El nomada translocal que sin acomodarse retorna constantemente

El desplazado: que no tiene posibilidad de acomodarse dada las condiciones de expulsión contínua que padece, y tampoco puede aspirar a un retorno.


Tono del contexto de la MARA
Experiencia cotidiana atravesada por:
  • Muerte.
  • Inestabilidad.
  • Incertidumbre.
  • Desesperanza.
  • Desapego.

Esto pone en cuestión el “pacto social” pacto de jure (socialmente acordado) y resalta el poder de ipso (el de los individuos aislados o en grupo) en efecto se ha roto para estos individuos deshechados la posibilidad de ser incluidos, es decir el pacto social ha perdido la capacidad de inclusión (en términos gramscianos).

Hipótesis Interpretativa

La mara representa el rostro más extremo del agotamiento del modelo legal en la que la palabra dada –El Pacto Escrito- deja de tener vigencia, deja de tener sentido y emerge el poder de facto (que las lógicas hobbesianas creían haber vencido para siempre) de personas y grupos que ya no estan dispuestos a ceder y delegar su autoridad, su poder, en el estado. Están rotos los conductos para cualquier ley y solo queda espacio para el ajuste de cuentas, la revancha, la fuerza posible de quienes están del otro lado de los límites.

El crimen organizado, la violencia brutal muestran la imposibilidad de retorno al pacto racional.

Políticas Públicas. Su Propuesta

RR intenta demostrar lo absurdo y peligroso de las políticas de mano dura y combate frontal contra los excedentes (grupos que han sido “producidos” por la ceguera y voracidad de las fuerzas capitalistas aliadas a los poderes fácticos locales que hoy se enmarañan con las políticas del miedo y las retóricas de seguridad.

Es necesario no obturar la posibilidad de reflexión crítica analizando adecuadamente los discursos condenatorios y que solo muestran sus aristas espectaculares sin tratar de entender a la mara como síntoma en un mundo colapsado por sus propias decisiones.-

La mara se erige en el lugar del criminal más buscado, de la peor pesadilla mediática.

La mara y los pibes chorros

Argentina enfrenta su propia dosis de violencia juvenil: Los pibes chorros que convocan a miedos, búsqueda de soluciones, morbo y relatos extremos, todo al mismo tiempo. (Clarín 13/06/05)- Se realiza una comparación superficial entre formas de organización, tipos de liderazgo, fondos de financiamiento (presuntos), tipos de prácticas, armas, drogas, imagen o marcas de identidad y número de sus integrantes, sin tener en cuenta la situación sociopolítica de Argentina con respecto a El Salvador, Honduras, Guatemala, México y EUA. Esto genera terrenos propicios para soluciones violentas y autoritarias.

EL MOMENTO EXIGE NO DESTRUIR POR LA VIOLENCIA
LO ENGENDRADO POR LA VIOLENCIA

VISIBILIDAD SOCIAL Y DENSIDAD CULTURAL DE LA JUVENTUD

Construcción social de lo joven. “Como dice Beatriz Sarlo “el mercado está en la curva en que se cruzan el peso descendente de la escuela y la hegemonía ascendente del consumo” Pág.29

¿Cómo realiza el mercado esta inversión de sentido?

  • El valor positivo que ha adquirido lo joven y la experiencia de identidad social (de lo inmaduro irresponsable etc., pasa a significar la matriz de un nuevo actor social.
  • La conversión de la juventud en elemento constitutivo de identidad.
  • La conversión de lo joven en el paradigma de lo moderno, permanente novedad.
  • La juventud es convertida en un actor clave del consumo, las nuevas sensibilidades se transforman en materia prima de experimentaciones audiovisuales y narrativas. Operación de mercado.
  • Lo joven es identificado con lo moderno no sólo en la innovación sino en el sentido débil postmoderno. El joven moderno significa lo fresco, lo espontáneo, lo informal, sobrevalorización del cuerpo, imaginario que obsesiona a los viejos haciéndolos soñar con la hormona milagrosa que renueva los tejidos, lubrica las arterias y potencia la atracción erótica.
  • Capacidad del mercado para descifrar el sentido de lo que en este tiempo de cambios carga de simbolización a la juventud.

Esta ruptura generacional a que nos enfrentan los jóvenes descoloca y desautoriza jeraquías y segmentaciones en que se basan muchos saberes y eso da más miedo que los cambios mismos.

Barbero, M. Pág. 29 a 31

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